Shakespeare dijo que no se puede llamar imposible a aquello que se ve como salvaje. La naturaleza salvaje de la región de Haugalandet es una de nuestras mejores atracciones.

Fotografía: Terje Rakke
Si bien es verdad que los vikingos tienen una reputación algo injusta, no se puede negar que guerreaban, pillaban y saqueaban, y que se les veía generalmente como un pueblo de brutos y salvajes. Afortunadamente, podemos garantizarle que eso es algo que no experimentará en el moderno reino los vikingos. Aquí le daremos una bienvenida calurosa y acogedora, y le prometemos que su única experiencia salvaje será la maravillosa naturaleza de Haugalandet, porque no es solo salvaje… ¡Es una naturaleza increíblemente salvaje y hermosa!
Si viene a Haugalandet desde el este y conduce hacia el sur pasando por Fjæra —el punto más interior del fiordo Åkrafjorden—, se quedará boquiabierto al contemplar las formaciones montañosas que se adentran abruptamente en el fiordo. Las sorprendentes vistas continúan unos minutos más tarde cuando aparece la cascada de Langfoss con sus aguas descendiendo montaña abajo y dando una buena ducha fría a los coches que pasan por debajo.
Y esto es solo el principio. Si continúa hacia el oeste, irá descubriendo una serie de fiordos, a cual más hermoso. Los famosos Blond Fjords se pueden ver desde Tysvær. Su nombre se debe al granito luminoso que bordea el fiordo y que se refleja con fuerza en sus aguas. El paisaje abierto hace que el cielo y las nubes se reflejen de una forma en la que se resaltan los colores más claros. Tysvær es la casa de Lars Hertervig, uno de los pintores de paisajes más conocidos de Noruega.
La mejor forma de disfrutar de paisajes de fiordos y montañas es desde la cumbre de una montaña. Podrá encontrar una amplia oferta de excursiones a las cumbres para todos los niveles en cualquier parte de la región. Con una excursión de media hora podrá disfrutar de unas vistas maravillosas sobre un paisaje de fiordos.
Si conduce hasta la parte más occidental, el mar abierto se mostrará ante sus ojos. En un día apacible, el mar está tranquilo e invita a contemplarlo. También es perfecto para encontrar un buen mirador en las rocas al borde del mar. Sin embargo, cuando sopla el viento, es mejor no situarse en rocas situadas a orillas del mar. Desafiar a las olas no es un juego y está claro que el mar no tiene piedad, por lo que debe ser precavido.
¿Qué pasa con el tiempo? Tenga claro que en Hauglandet el tiempo se muestra en todas sus formas: puede incluso tener en un solo día las cuatro estaciones del año. Si le gusta el tiempo salvaje, cuando el viento sopla y le balancea, cuando la lluvia en lugar de caer del cielo cae transversalmente, cuando las gotas pueden transformarse en granizo, entonces no le recomendamos que venga en un bonito día de verano en julio o agosto. ¿Ha estado alguna vez junto a la desembocadura de un fiordo y sentido toda la fuerza de una tormenta de tal forma que necesite permanecer en equilibrio como si estuviera en un barco o encontrar algo a lo que agarrarse firmemente? Las tormentas de otoño e invierno deberían recomendarse a todo el mundo: es una experiencia realmente refrescante y auténtica, algo que no se encuentra fácilmente en otro lugar.
Shakespeare dijo que no se puede llamar imposible a aquello que se ve como salvaje. En la región de Haugalandet, la naturaleza salvaje es una de nuestras mejores atracciones.